Paraisismo

El paraisismo es un sistema político que se parece al comunismo pero no tiene "proletariado". En un sistema paraisista, los robots, nanobots y las computadoras ocupan el lugar del proletariado o mano de obra.

El paraisismo se basa en las nuevas tecnologías, tales como la robótica, la ingeniería genética y las nanotecnologías.

Toda la producción, herramientas, servicios y recursos que pueden ser eficientes sin que un solo humano se involucre, pueden nacionalizarse.

La nacionalización de toda la producción, servicios y herramientas que los robots proveen, hacen que el dinero sea obsoleto debido a que estos productos, servicios y herramientas pueden ahora ser gratuitos.

El comunismo falló porque la existencia misma del proletariado creó unas ineficiencias. Sin el aliciente de un beneficio financiero, la población no tenía incentivos para trabajar con esmero, ni para aportar soluciones creativas. La producción automatizada elimina este problema ya que las computadoras y los robots pueden ser programados para que sean eficientes al 100%. Es más, estos pueden ser más productivos y activos que los seres humanos debido a que no necesitan descansar, dormir, o tomarse unas vacaciones.

La nacionalización paraisista, incluye todos los terrenos y viviendas, con la excepción de las casas de familia.

En un sistema paraisista, los políticos electos solo trabajan porque sienten devoción por la humanidad. Estos no tienen ninguna ventaja financiera ni poderes.

El paraisismo, primero que nada, debe de ser aceptado de forma democrática por una población que comprenda la ventaja de un mundo sin dinero, en donde todo está disponible para cada persona libre de cualquier gasto. Por ejemplo, los robots ya producen automóviles por todo el mundo con tan solo unas pocas personas involucradas, e incluso estos muy pronto serán completamente reemplazados por los robots.

Lo mismo es cierto para los alimentos. Las verduras que se producen en las granjas serán cosechadas por los robots, con una tecnología que ya existe. Unos camiones robotizados pueden luego distribuir los productos alimenticios directamente a los consumidores que seleccionarán lo que desean a través de la Internet.

Los servicios serán proporcionados exactamente de la misma manera. Por ejemplo, existen hoy en día robots cirujanos que ya realizan tareas de una forma más precisa que los cirujanos humanos.

Cualquier cosa que un humano puede hacer, los robots la pueden hacer todavía mejor.

En consecuencia, en vez de trabajar solamente por dinero, los seres humanos pueden dejar que todo el trabajo lo lleven a cabo los robots, y emplear sus vidas para hacer aquello que les gusta - tal como crear, investigar y estudiar, ejercer las artes, o meditar y alcanzar el desarrollo própio. Bajo estas condiciones, el mundo finalmente alcanzará el nivel de un paraíso. Esta es la razón por la cual a este sistema se le denomina paraisismo.

En el planeta de los Elohim, un sistema paraisista ya está funcionando, y es el único paso siguiente posible para la humanidad. Es un proceso que lleva a la mundialización (nacionalización a una escala mundial). La nacionalización en un proceso paraisista conduce de forma natural a un gobierno mundial, bajo el cual la mundialización de todos los recursos humanos se convierte en un asunto de simple justicia para toda la humanidad.

Tengo la esperanza de que mucha gente comience a formar partidos políticos paraisistas por todo el planeta y que fomenten esta idea. De todos modos el paraisismo vendrá muy pronto. Sin embargo, cuanto más temprano llegue mucho mejor, ya que puede evitar los sufrimientos humanos adicionales que de otra manera resultarían de los terribles y devastadores cracs económicos que todavía nos quedan por adelante, cuando todos los sistemas financieros y económicos que están en uso actualmente, se derrumben por todo el mundo.

RAEL, Fundador del Movimiento Raeliano Internacional